lunes, 1 de noviembre de 2010

AL PESTAÑEAR



Una aburrida tarde llevo a Luca a caminar por el pequeño pueblo donde habitaba su tía, una mujer cansada de que el tiempo en la ciudad pase demasiado rápido, Luca camino 2 horas por un camino de tierra y piedra marcado por el continuo paso de los habitantes, depronto el día se tornaba extraño, el cielo se convertía en un color rojizo, sin que sea tan tarde para sospechar que fuera el ocaso, mientras mas caminaba por aquel sendero el día se volvía mas extraño aun, veía ciertos resplandores fluorescentes que se movían lento como las nubes y se mezclaban entre sí, aparecían arboles que crecían rápidamente, hojas tan grandes que intentaban abrazarlo pero que el evitaba, los pequeños insectos se habían convertido en criaturas mas repugnantes aun, que lo hacían andar con inseguridad en todo ese alucinógeno lugar que parecía no tener horizonte, los cerros comenzaban a cerrar el valle, grietas aparecían en el piso, que lo perseguían rápidamente, cuando lograron alcanzarlo la oscuridad de la profunda caída que lo consumía y el grito que no podía escapar de su garganta lo llevaron a simplemente a abrir los ojos y darse cuenta que solamente había perdido un segundo de su vida en ese corto pestañeo que hizo volar su imaginación tan peculiar.